Poema 690: Geometría helada

Geometría helada

Geometría del hielo cencellada

cortado el paisaje talud carretera

ahí incide el frío extremo

parpadea en el salpicadero el signo negativo

plantas inútiles como tantas vidas

se embellecen en tensiones mínimas

-flota el hielo en el agua- dijo el hijo

la densidad siempre la densidad

el mar de placas solares triste en la niebla

Debussy el fauno mínimos destellos

mi padre como excusa para el vino

estrellas fractales invisibles sé que estáis ahí

curvas de Von Koch

pájaros ahuecados orondos pesan en el cable

ya catenaria eléctrica densa

se cuela en los huesos esa humedad subrepticia

otros fríos imaginarios de antaño

chuzos y sabañones dijo mi padre

el lavajo helado dejaba sin abrevar a las bestias

y todos los damnificados del invierno

ninguna geometría es como parece

ni como fue.

Poema 689: Nieve

Nieve

Nieva en la burbuja que puedo alcanzar,

un entorno local de singularidad paralizante,

temor, frío amplificado, elevado por agoreros:

la nieve conecta nuestro paisaje con la geopolítica

los inuit se visualizan en el páramo castellano.

Algo fluye en nuestro interior ancestral,

oportunidad de caza, agua garantizada,

conservación de las viandas

pero también frío extremo, ventiscas mortales,

desorientación y búsqueda inmediata de refugio.

La luz blanca y los paisajes sin color

deslumbran al espectador que desafía la nevada

convierten la vida sedentaria de pantallas

en realidad digitalizable y protagonista.

La nieve es un meteorito estructurante,

se mezcla con la materia orgánica, la penetra

la transmuta en un barro informe germinal.

Delata también huellas, pisadas, roderas,

quién pisó primero, quien rodó esa bola gigante

que es la base de un muñeco grotesco.

Los copos son una bendición histórica,

una recarga de arroyos y acuíferos imprescindible,

la garantía de una primavera impetuosa y alegre.

Griterío adolescente que se lanza bolas apretadas

y encaja en el cuerpo los agravios amicales,

empapados y felices de rememorar su infancia.

Poema 688: Conocimiento

Conocimiento

El mundo se abre al conocimiento

de los abusos de poder, dominio, coacción,

la dignidad humillada,

sexo, dinero, violencia

ostentación brutal del poderío económico,

fama, marca macarra,

penetración propagandística previa.

Quien ha soñado con la elongación de la vida

teme la de algunos hombres seniles millonarios

sesgos machistas aún les protegen

ante una ola de apariencia imparable

que necesita ser impulsada continuamente.

Ya no hay risa ni indulgencia, solo ideología,

conservar la permisividad tradicional

o practicar la ejemplaridad educativa,

público escarnio, iluminación de la perversión

extendida e indiciada y silenciada.

Los días de gloria crearon monstruos

egocentrismo e impunidad esclarecidos

en estos tiempos de intimidad difusa.

Pasaron los dictadores, ya denostados,

y han llegado, sucediéndolos con continuidad,

los mismos fulanos en envoltorios democráticos.

La reivindicación de igualdad humana

no debe detenerse, ni frenarse, ni ralentizarse.

Poema 687: Sombras

Sombras

Se ennegrece la tarde tras la siesta

luz oblicua y filtros mentales

un personaje bonachón caminante

titilan los árboles por un viento de fondo

rumor de motocicletas en lontananza.

El vacío lleno de vehículos

semáforos problema tras problema

enfocando y resistiendo

escuchas múltiples de asuntos banales

el desierto de enero

todos los focos mediáticos desconcertados

donde nadie puede profundizar:

muertos y una teatralidad excelsa

muestra desmesurada de poder.

La sombra es ocurrencia y farol

órdagos lanzados al viento de la borrasca

divergencias informativas

nebulosa predictiva de fichas de dominó

todas las vías explorables alimentadas

salvo quizás la potente realidad inesperada.

La vida sigue igual bajo la acacia llena de vainas

absorbidos todos por el ruido y la amenaza

y la pátina de neblina oscura que todo cubre.

Poema 686: El engaño

El engaño

Amanece el año con secuestros

bravuconadas, amenazas,

latrocinio combustible impúdico.

El peso mental de la impunidad

en las mentes sobreinformadas

crea nubes tóxicas de irrelevancia

e inmovilidad personal.

Una pequeña luz en un extremo,

palabras volátiles y cuerdas

realpolitik de aparente continuidad

espectros y víctimas colaterales

y la dignidad negociada hasta la náusea.

El matón azuza a sus huestes

replicadas y amplificadas en redes

en una estrategia de desgaste y miedo.

El engaño oculta la destrucción,

una centena banal de asesinados,

campos de refugiados y paz pospuesta.

El dinero trata de infiltrarse en todo

transmutando riqueza en dominación

mientras aturdidos aceptamos

la invasión amplificada de nuestro intelecto.

En la esquina izquierda arde

el fuego olímpico en las mentes optimistas.

Poema 685: El Camello

El Camello

He pasado de puntillas sobre el año nuevo

rutinas placenteras, dibujos en la arena

un baño ritual en agua helada, cortante,

el tiempo medido para no perecer.

Los cielos crean una paleta de colores pastel

en la bahía donde al fin descubro el camello

roca inmortal desafiante al mar Cantábrico.

Palacetes en el horizonte, viejas moradas

en las que imagino a un Benito envejecido

contemplando los amaneceres mientras pudo,

rememorando sus años con Emilia.

Todo descubrimiento depende del punto de vista,

enfocar desde el lado correcto o inesperado:

aquella juventud erudita y filosófica desnuda

en medio de una noche septembrina

brincando por entre las olas de la exigua playa.

El instante del crepúsculo se eleva en mi deleite

cuál hito memorable dos décadas después,

el tiempo de contemplar y de fijar calmadamente

esa luz y toda esa tormenta dispar de ideas latentes.

Poema 684: La ventana

La ventana

Acumula cientos de arrugas en miles de años

imposible alféizar

a salvo de las hordas contemplativas.

Observo a su través el mar y el año que termina

el frío y las penosidades gazatíes

sistemático exterminio inhumano

escuadrones de artefactos armados

con tecnología para la destrucción.

La ventana es un punto de fuga de consciencia

esos filtros mentales de estabilización

capaces de ignorar la estulticia opositora

vientos del pasado populistas y crueles

fachapobres ilusionados por la simpleza

hijos del patriarcado privados de privilegios.

Entra planeando una gaviota precisa y lineal

de sublime feminismo y brillo mágico

se expande y acaricia toda la pirámide

provoca estornudos y conocimiento.

Nadie pudo esculpir ni modular la roca

sí las fuerzas de la naturaleza indomables

en un inevitable vaivén sutilmente moderado

avistar el más allá en un azul tramposo

sobre el que surfear o sucumbir.

Los vientos de la perspicacia atraviesan el espacio.

Poema 683: Antropología de madurez

Antropología de madurez

Descubro pequeños gestos de insumisión

como consecuencia de gestos ancestrales;

festividades veraniegas

como contrapunto rebelde a la cooperación

y sometimiento leve a las órdenes de un jefe.

Leer hace reflexionar, también la escucha activa

la consciencia de la invasión en la vida ajena

o la incoherencia necesaria en la vitalidad,

en el deseo o en las perspectivas de otro futuro:

inversiones inseguras y tal vez aleatorias,

extremos teóricamente innecesarios

y sin embargo capaces de mantener iluminada

la esfera subconsciente, los circuitos afectivos,

esos hilos de apariencia superflua que todo conectan.

El excedente de tiempo lento cual cocción a la lumbre

eleva el nivel de ideas y pensamientos,

excede las rutas cotidianas de sencillas rutinas mentales

arriesga e ilumina, ordena y aconseja,

permite una visión cenital del entorno reducido

en el que está el espacio-tiempo en el que te mueves

y todo lo que en él entra, sale y se afana,

salvo tú mismo, que te debates entre necesidad y contingencia.

La creatividad humana deja manchas de colores potenciales

en cada individuo, en cada colectividad,

contrapone y define, aísla y condiciona, genera identidad

al tiempo que comparte, relaciona e integra saberes

con resultado opuesto a la idiosincrasia intuitiva inicial.

El conocimiento no exime de la tristeza vital.

Poema 682: No hay piedad en el frío

No hay piedad en el frío

No hay piedad en el frío,

ni en el hambre,

las heladas clásicas pueden remover

algunas conciencias oxidadas

también el despilfarro de los días navideños

o la náusea de un consumismo insaciable

atenuador de mdernas ansiedades y angustias.

La prensa incide un día con intensidad

para dormir las noticias al día siguiente,

centrándose en costumbres y distorsiones,

en interesados asuntos políticos

y en los caminos tortuosos que llevan al poder.

El colorido de las lonas y tendales sobre las ruinas

disocia la compasión e insinúa una cierta felicidad

en el arracimamiento humano y el socorro mutuo,

la dicha de las personas que se buscan y encuentran

la cierta igualdad de quien apenas posee esperanza.

El modelo televisado se reproduce en la mínima célula

del populismo cruel,

de la diferencia hostil por nacimiento.

Yo expulsé, yo limpié, yo conservé la idiosincrasia,

dirán los héroes abrillantados y explotadores

con sus fundas de piel animal y sus pertrechos asiáticos;

nosotros somos los ungidos por la divina providencia

elegidos y sublimados, verdaderos espíritus humanos

dueños del solar patrio y guardianes de la bandera.

El frío extremo y la precariedad

nos conectan con los valles de la Historia.

Poema 681: Lux, escucha activa

Lux, escucha activa

Lux es un escándalo y una revolución

una suma de talentos y de imagen,

la marca llevada al lujo y al feminismo.

En la primera escucha me llega una sinfónica

el soporte exquisito de la orquesta,

buena música de fondo, marco y elevación.

Después vienen las variaciones, la voz rota,

el aire flamenco y las letras de potencia.

Como el mal estudiante no paso de canciones

repito y repito los primeros temas,

no he visto los vídeos, pero sí la estética,

la cierta provocación necesaria en las redes.

La voz ya rota, ya aguda, ya afinadísima

traspasa lenguajes y fronteras, ilumina fiestas

despierta idiomas olvidados,

es un monumento a la creatividad libre,

provocativa, innovadora, música elevada y popular.

La controversia pseudo religiosa abre caminos

puertas e hilos, llena sesudos artículos

es el hilo conductor de una nueva era ficticia,

un posmodernismo tantas veces redivivo.

Ella habla perfecto castellano, sin lambdismo ni rotacismo

escucharé absorto, mientras sigo la maravilla compositiva,

el dinero concertante capaz de crear este monumento.